Get ADOBE® FLASH® PLAYER
Alan Pulido rescató el empate para las Chivas en La Corregidora
LOS ÁNGELES -- En la zoología, en la cadena alimenticia y en el futbol, los zorros ejercen sadismo sobre las chivas. Le pasó al Guadalajara en un 2-2 angustioso, injusto, ante los Gallos Blancos de Querétaro.

Volpi, en italiano, es el plural de zorro (volpe). Y el arquero Thiago Volpi ofrendó plural, masoquista y valientemente cada parte de su anatomía para detener las embestidas de Chivas. Y salvó en el segundo tiempo al gallinero.

Guadalajara recuperó la sustancia de aquel campeón. Sus jugadores se dignaron dignificar la profesión, el contrato, la camiseta, el privilegio y la obligación salarial de 90 minutos. Y lo hicieron correctamente. Era tiempo de esos pequeños burgueses.

Dos goles de Alan Pulido rescatan al Rebaño y la estabilidad emocional de su pastor Matías Almeyda. Goles al más puro estilo del escapista profesional y piloto suicida, primero con remate a bote pronto y después con peripecias de bailarín de sevillanas, selladas con un zurdazo.

Chivas mereció más. Mucho más. No sólo porque propuso el encuentro y lo hizo en el precipicio suicida, audaz, pero generoso y loable de jugar a matar y morir.

Más allá de que Volpi vestía de circenses lances la jornada, incluso con un peligroso balonazo en el rostro, el Guadalajara erró también por precipitación en su veintena de disparos, en ese afán desesperado por mejorar sus cifras, aunque el saldo sigue en rojo escarlata: 5 puntos de 21 posibles.

Podrá destacar Matías Almeyda un cambio drástico y dramático en la postura de algunos futbolistas, que tuvieron como colosos para sostener al equipo a Michael Pérez y a Orbelín Pineda, con el agregado contundente de que Pulido adornó el marcador.

Quedan, sin embargo, asignaturas para el técnico de Chivas. Goles de descuido. El primero, en una descolgada, al desperdiciar un tiro de esquina y en tres toques, la calamidad firmada por Edson Puch estremeció al Rebaño.

En el segundo gol, con los cambios hechos por Tena, errores de distribución de marca, permiten a Miguel Ángel Martínez rebasar la timorata marca de Pulido, quien seguramente no quiso maltratar su hitleriano copete, y ni siquiera reaccionó por el balón.

Pero, de visitante, administrativamente, y de local, por el colorido y el fervor de la tribuna, Chivas puede resaltar el rendimiento futbolístico, agradable y generoso, nuevamente, aunque, insisto, sin perder de vista los errores defensivos.

Podría, de manera estricta, hacerse referencia a que los Gallos Blancos dejaron los espolones y la casta en el vestuario al medio tiempo. Y podría culparse a Luis Fernando Tena de fortalecer la trinchera del miedo y aferrarse al 1-0. O, podría ser, que el conformismo de los jugadores, terminó restándoles la testosterona con que habían luchado el primer tiempo.

Pero, más allá de buscar explicación en ello, Chivas dio sus mejores minutos del torneo, con jugadores como La Chofis asumiendo más responsabilidad, y además con los relevos de Ronaldo Cisneros y de Rodolfo Pizarro, el equipo se vio más dinámico, especialmente porque Macías y Brizuela acusaban ya cansancio.

El problema para el Guadalajara es que el margen de Liguilla está definido de manera estricta y radical: de los 30 puntos por disputar debe ganar al menos 20, es decir, tener una productividad de 66.67 por ciento.

Ahora tendrá la oportunidad de convertir, finalmente, en fortaleza, su altar de autoflagelación, cuando reciba en su estadio al Pachuca.

Etiquetas:

Fútbol, México, Guadalajara

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Marcos Domínguez/Imago7
LOS ÁNGELES -- Oribe Peralta en la banca, pero el contrito Mateus Uribe quería purgar sus pecados capitales. Y el colombiano lo hizo con dos golazos.

Ahí, fincó el América su dominio absoluto en la cancha y en el marcador: 4-1. Sin Oribe, con Uribe, cuestión de una vocal.

América se acerca a la triple bendición de ganar, golear y gustar. La tercera de ellas sólo tiene el empalago de los cuatro goles. El trámite se amargó con el desdén y desorden de la segunda parte.

A Morelia le quedó grande el reto. Parecía un sinodal estricto para examinar a un América que se devanea entre la realidad y la insinuación.

Tres momentos de inspiración individual americanista arruinaron la transpiración de Monarcas. Goles del América que no certifican un mecanismo colectivo de generación de futbol.

El 1-0 refleja la visión de Jeremy Menéz. Cambia la embestida de derecha a izquierda, donde recibe, culebrea y sentencia entre las piernas de Guzmán y el azoro anestesiado de Sosa, el gol del resucitado Cecilio.

Morelia amenaza con el empate de Sepúlveda, pero vendría entonces la expiación de Mateus Uribe, con dos soberbias anotaciones, para espantar los fantasmas de sus tarjetas y penalti errado.

Primero, arrastra en diagonal y mete un zurdazo que embelesa la estirada de Sosa. El 3-1 lo consuma tras una carambola, con una pelota perdida, que en un resquicio, controla, desvencija la cadera a dos adversarios y con la punta toca a segundo poste ante la salida del arquero.

Sí: Uribe purgó sus pecados, más allá de que después recolecta la amarilla imprescindible y se lleva la advertencia de una roja por sus excesos. Parece que Mateus Uribe disfruta las tormentas de vivir entre lo sublime y lo ridículo.

El 3-1 de la primera mitad fue un perjurio. Porque prometía una segunda parte generosa en todo sentido. Por la desesperación de Morelia, y por un escenario abierto de confirmación americanista.

No hubo tal. La expectación no coincidió con las expectativas que se elucubraron en los vestuarios. Morelia se atrevió con precauciones y las Águilas juguetearon con el marcador.

El Nido, literalmente, lo montó Miguel Herrera en el fondo. Ante las tibias embestidas de Monarcas, había hasta nueve hombres americanistas en el último tercio.

Para el minuto 75, ya América tenía a su pareja ofensiva en el arranque del torneo: Oribe Peralta y Carlos Darwin Quintero, con el agregado de Ibargüen, pero para seguir sufriendo, de inicio, los conflictos para salir desde el fondo.

El suplicio aumenta para Morelia. Piernas frescas y veloces al ataque firman en el marcador. Ibargüen por derecha encuentra en el corazón del área el corazón desesperado de gol de Oribe Peralta, quien martilla el balón abajo, tomando a contrapié. 4-1.

Las Águilas montan su nido en el penthouse de la Liga Mx, irrumpiendo en los dominios de Pumas que visita a Veracruz.

Etiquetas:

América, Fútbol, México

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Matías Almeyda
Imago 7El técnico del Rebaño sabe que no será despedido.

LOS ÁNGELES -- Matías Almeyda no será despedido. Lo sabe. Su conciencia reposa y retoza tranquilamente en la caja de caudales de Jorge Vergara. Más de seis millones de dólares, el código de barras de su finiquito.

No es que El Pelado sea un cínico, pero ayuda saber que tiene un seguro de vida. Eso le permite trabajar sin histerias. Pero el tiempo lo azuza. Cuatro puntos de 18 posibles.

Chivas esta semana va al Parián de Querétaro y después recibe, en donde juega como huésped, en su estadio, al Pachuca. El Guadalajara es favorito, pero esa palabra ya acobarda, lamentablemente, a sus jugadores.

Y los cuervos están de luto y los buitres de fiesta. Los promotores de técnicos en desempleo, tienen ya listo el teléfono de Vergara. ¿Higuera? El árbol de su propio Judas.

El Rebaño que se remueve inquieto en la tribuna, tiene aún fe en Almeyda. Más, incluso que la que parecen tener sus propios futbolistas. Pero fe no basta. "A Dios rogando y con el mazo dando".

¿Cuándo, dónde y cómo se devaluó Almeyda? ¿O se devaluó el espíritu de sus futbolistas? ¿Usar al entrenador de pararrayos es lo más sencillo?

Vale, sin duda, preguntarse si El Pelado perdió el control de la testosterona y de las extorsiones espirituales de sus jugadores. Porque algunos son tristes remedos de su verdadero potencial.

¿Será que a Rodolfo Pizarro y a Orbelín Pineda les basta un título? Investidos ambos con notables cualidades, hoy no juegan, hoy eligen la punzante mediocridad de ser pusilánimes. La burguesía los ha castrado.

Y como ellos están El Conejo Brizuela y La Chofis López, a quien su entrenador quiso rescatarle la masculinidad deportiva, pidiendo que se le llamara Lalo.

¿Alan Pulido? Sus fantasías heroicas al liberarse de secuestradores eunucos o de ser el Vin Diesel de sus correrías nocturnas en las avenidas de Zapopan, Guadalajara y Tlaquepaque, han sido lo más relevante de su anecdotario. Sobrevive ileso e iluso a secuestros y accidentes, pero en la cancha es más frágil que cadera de nonagenario.

Por momentos, este torneo, Chivas ha demostrado, a cuotas, ese arrepentimiento estoico de reconocer su fracaso el torneo anterior. Pero con cuatro puntos de 18 posibles, bajo ese ritmo de rendimiento, con dos derrotas esta semana, estarán eliminados de este mismo torneo.

Ciertamente, hoy, los hombres recios que dieron a Chivas el título en junio de 2017, no cubrirían los trámites de gallardía, compromiso, pasión y audacia para competir con sus correligionarias de la Liga Femenil. Hay más actitud en las campeonas de Jorge Vergara que en los campeones de Jorge Vergara.

Sin duda, el vestuario aún no digiere el trato a Oswaldo Alanís. El Pelagatos 2.0 de Vergara, según promulgó Ricardo Peláez, dejó zanjas profundas y supurantes entre jugadores, cuerpo técnico y la institución. Mintió a todos y desencadenó rencores.

"El poder de la manada es el lobo y el poder del lobo es la manada", dice un proverbio chino. Almeyda tiene lobos pero no tiene manada. ¿La perdió o se la hurtaron?

La lealtad al entrenador está bajo juicio. Y no es un problema sólo de Almeyda. Es un problema de los conformistas que se embriagaron con el champaña de un título de un torneo corto. Qué estrecha es su hambre y que amplia su cuenta bancaria.

Y El Pelado sólo ofrece lo que le queda: trabajo. La frase se ha convertido en una mentira por tanto manoseo. "Sólo con trabajo saldremos adelante".

Pero... ¿Trabajarán más horas? ¿Doble sesión de entrenamiento para que sólo les queden fuerzas y ánimo para su único compromiso? ¿El cinturón de castidad del agotamiento?

Más allá de las bendiciones que tenga que trabajar a puerta cerrada, también es necesario que el aficionado apriete, que exija. El rebaño del Rebaño debe recordar que la decepción no es ante Monterrey, ante Puebla y ante Santos. No para ahí.

La deuda de Chivas, de cuerpo técnico y jugadores de Chivas, tiene un torneo y la mitad de otro cotizando en la amargura y la decepción de sus seguidores.

Y en este momento, Matías Almeyda busca un director deportivo, para que no le busquen otro director técnico. Tiene un seguro de vida de más de seis millones de dólares, pero Jorge Vergara ha pagado eso y más por romper procesos.

Aldous Huxley escribió que "el burgués es el animal humano perfecto, domesticado por sus vicios". Pizarro, Pulido, Alanís, Brizuela, Orbelín... la alineación completa. Los Once del Patíbulo.

Etiquetas:

México, Fútbol

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Viñeta Rafa Ramos
LOS ÁNGELES -- Goles franceses sellan un empate vestido de mezquindad. 1-1, entre Tigres y América, en un trámite purulento por errores del árbitro Fernando Guerrero.

América se relamió los bigotes antes de tiempo. Pudo abrir el marcador, y en el segundo tiempo enderezar el marcador y capitalizar el déficit ofensivo rotulando en letras rojas en el pizarrón del Tuca Ferretti. El reflujo le reptaba el gaznate.

El colombiano Mateus Uribe, se sintió en deuda porque Tigres quiso llevarlo a México, y se lo agradeció errando el penalti que hubiera abierto el marcador. Encima, con más dotes de carnicero que de futbolista, le perdonaron la roja, yéndose de cambio al '54 con una amarilla y medio millón de advertencias timoratas del silbante Guerrero.

Partido que marcan dos espectaculares atajadas, especialmente, de los dos ungidos para la portería mundialista de Argentina, con lances pintarrajeados de drama y acrobacia, en un encuentro que bajo la combustión de la intensidad, no desmereció a las expectativas

Aunque se quiso llenar de merengue francés la víspera del encuentro, para un reencuentro de inicio con Gignac y Menéz, con la firma de ambos en el marcador, se dejó la semilla de una carrera parejera en la que el jugador de Tigres lleva ventaja absoluta.

Gignac colgó el 1-0 de un cabezazo, increíblemente abandonado en el área, mientras Menéz le resolvió un problema a Miguel Herrera: El Piojo ya no depende de los piojosos recursos técnicos de Uribe desde el manchón.

Era tanto el temor de Guerrero, que en el penalti marcado por Menéz, le dieron escalofríos, de esos que llevan a perpetrar estulticias en la cancha. Primero decretó gol, después reculó y marcó falta de América, hasta que eligió el camino de los pusilánimes, y dejar a la suerte todo desde el manchón.

Convertido en un estuche de monerías, empapando cada silbatazo de salivazos de competencia, perdonó la segunda amarilla a Nahuel, y una tarjetita para reprimir la insultante insolencia de Gignac. Además, al América, le perdonó tarjeta roja a Uribe y a Paul Aguilar. Este juez, este Fernando, es un Guerrero contra su autoridad, el sentido común, el criterio y el reglamento.

Con la vehemencia en la cancha, especialmente la desesperación americanista por igualar el marcador, se fue reconstruyendo con cambias que parecían promesas de conquista, pero terminar por desatar una lucha en las trincheras de ambos equipos, pero sin enaltecer en el marcador el compromiso de toida la expectación y ñlas expectativas que le rodeaban.

El resultado no reivindica las exigencias marcadas a ambos equipos. América queda situado como sublíder a expensas de la encerrona de Monterrey en el Infierno de Toluca.

Mientras tanto Tigres sigue jugando su pretemporada razonablemente, aunque fuera de puestos de Liguilla en esta aún imberbe Liga, pero además expuesto a que Toluca y hasta el Veracruz lo bajen dos posiciones.

Etiquetas:

México, Fútbol

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


LOS ÁNGELES -- El Pastor busca quién le pastoree su Rebaño. Matías Almeyda, de acuerdo con el Principio de Peter, encontró su propio nivel de incompetencia.

Y antes de que ese "dinosaurio, de los antiguos", no de los nuevos, que, además, enfermo de incontinencia urinaria, con frecuencia salpica a las Chivas, El Pelado busca un brazo derecho, pero que no atente con usurparle el timón del equipo.

Después de jactarse de su omnipotencia, de creerse capaz de coordinar, exitosamente, en Chivas, desde los ungüentos y las toallas de la podóloga hasta la firma de futbolistas, pasando por fuerzas básicas, El Pelado claudicó.

Imago 7Matías Almeyda en conferencia de prensa.

Quiere a un gerente con filiación, experiencia, pasión y compromiso con Chivas, con vínculos vigentes al futbol mexicano, pero, sobretodo, que no tenga delirios de entrenador como para interrumpir en los quehaceres de la dirección técnica.

Habida cuenta que el catastrófico manejo del caso Oswaldo Alanís le costó el puesto al megalómano Pelagatos 2.0, como le bautizó Ricardo Peláez, ahora Matías Almeyda busca alguien que no juegue en su contra como José Luis Higuera.

Ojo: Higuera llevó a Almeyda al Rebaño, pero ya está dicha: "cría cuervos y...".

Bajo las condiciones que impone Almeyda no hay muchos que califiquen ni muchos que clasifiquen. Con semejantes requerimientos segrega más que amplía el universo de posibilidades.

Chivas, de entrada, necesita a un exfutbolista que deje de pensar como futbolista, pero sin dejar de pensar en el futbolista.

Bajo ese escenario, hay dos extremos juiciosamente deliciosos. Y tal vez ninguno pudiera agradar, de entrada, a la afición rojiblanca, que, al final, queda claro tiene una voz tibia y un voto nulo en la toma de decisiones.

1.- Néstor de la Torre, quien mostró la mano fuerte en la selección mexicana, aunque en Chivas cedió demasiado en esa relación de hermano a hermano con el Chepo de la Torre.

De cuna rojiblanca, seguramente hoy está más capacitado que nunca para regresar, pero, seguramente, puede ser el menos interesado en volver a tener roce con Jorge Vergara. Todos tenemos un poco de masoquista, pero no tanto.

2.- Ricardo Peláez parecería satanizado. Americanista de formación y un antagonista de alta hostilidad hacia Chivas mientras dirigió El Nido, al final tiene un sello: profesionalismo.

Almeyda y él tienen capacidad de diálogo bajo una religión: conservan la esencia de futbolistas. Además, han enriquecido de buenos y malos momentos su aprendizaje. Tienen, sin duda, elementos de conexión que los llevaría a ayudarse el uno al otro.

Baste citar un ejemplo: el conflicto de Alanís. Peláez, lo habría logrado solucionar con una propuesta intermedia, sin permitir llegar a extremos perversos, como los generó el mismo Higuera, encima informando de manera amañada a Vergara.

Y, a final de cuentas, recordemos que el mismo Higuera, de palabra, obra y comisión, fue americanista y antichiva según está documentado en redes sociales.

Ciertamente una nueva convivencia entre Vergara, Néstor y Almeyda estaría sostenida por hilos muy delgados. Una confianza absoluta entre ellos sería muy difícil de garantizarla. Hay demasiadas esquinas rotas.

Y una convivencia entre Vergara, Peláez y Almeyda estaría regida por una bendición para el equipo: el aislamiento del propietario de esta nueva gestión.

¿Además, alguien duda que más allá de la filiación sentimental de Peláez con El Nido, no sería hoy el número uno en pretender consumar con éxito un proyecto en Chivas el enemigo número uno del América que lo echó por la puerta de atrás?

Hay quien refuta esto con un argumento que no puede desdeñarse, especialmente después de varios acontecimientos recientes de esos pleitos clandestinos y ruines entre propietarios de equipos: ¿Permitiría Emilio Azcárraga Jean que regrese Peláez a involucrarse con un equipo, en especial con Chivas?

Más allá de que supuestamente alguna vez Cruz Azul lo sondeó, en caso de que menguara la salud de Eduardo de la Torre y le obligara a dejar La Noria, la otra versión es que Peláez, hoy, es parte de un veto furtivo como parte del Pacto de Caballeros.

Elucubrando, y conociendo algunas formas de proceder del futbol, tampoco hay que descartar que de la nada surja un candidato, postulado por el mismo representante de Almeyda, Santiago Hirsig.

Recordemos que Matías Almeyda tiene voz y voto para buscar, entrevistar y elegir a su director deportivo, y seguramente podría presentar a ese inesperado aspirante, como alguien que conoce sus procedimientos y forma de trabajo. En el futbol mexicano ya nada debe extrañar.

Y Vergara es capaz de comprarlo. Recordemos la forma tan ingenua en la que dilapidó millones de dólares con el proyecto Cruyff y la llegada de Van't Schip.

Etiquetas:

México, Fútbol, Guadalajara

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


LOS ÁNGELES -- Por un año, Miguel Herrera tuvo intranquilo a Henry Martín en la banca de Xolos.

Hoy, Henry Martín tiene a Miguel Herrera tranquilo en la banca del América. Cinco goles en cinco juegos.

El triplete que victimó a los Lobos BUAP, de repente, lo cotizó en esa voluble, cambiante y oportunista bolsa de valores de la afición americanista.

La tribuna lo cuestionó cuando llegó all Nido. ¿Henry Martín? Su mayor notoriedad había sido la fractura de ligamentos cruzados, que también le fracturaba su carrera y una eventual cita al Tri.

Cuando el americanismo tenía estertores de ansiedad por la llegada de una gran figura de Europa, el draft les entrega un yucateco con menos goles en Liga que las letras de su apellido. Un indigente del área.

La bibliografía negra del futbol tiene volúmenes con casos dramáticos de jugadores que ingresan al multitudinario ejército de promesas truncadas, tras una una fractura de ligamentos cruzados.

¿Por qué sería distinto el futuro de Martín? ¿Por qué si la llama de promesa apenas iluminaba el rincón de sus imberbes ilusiones? Todo indicaba que de la plancha del cirujano iría al confinamiento de la banca.

Sin embargo, las circunstancias, esas que antes se confabularon contra él, hoy se aliaron con él. Se fue el sobrecotizado Chino Romero, y Miguel Herrera buscaba un aliado de Oribe Peralta.

Los nombres zumbaban tras los moscardones que promovían a sus futbolistas sudamericanos como el nuevo Cavani, el nuevo Radamel o el nuevo Suárez.

Y el Piojo debió salir de cacería en el Clausura 2018. El que no tiene perro, caza con gato, dicen en Brasil. El que no tiene un tigre, caza con un xoloitzcuintle, decidieron en el Nido.

Tuca Ferretti lo llevó al Tri en ese interinato en el que sometió al decadente EEUU de Klinsmann para conseguir el boleto a una Copa Confederaciones, sellada, después, por Juan Carlos Osorio, con oprobio y vergüenza.

Regresó bajo la política del mismo Osorio de rotar y manosear. Y Henry no anduvo. Tuvo tres en condiciones de gol ante los juniors de Bosnia... y las erró.

Pero llega el juego ante Lobos. 0-0 hasta que Maza Rodríguez es expulsado por un pisotón sobre Oribe, una tarjeta roja que ciertamente de haber portado aún esa misma camiseta americanista, el defensa lobezno, habría recibido sólo una amarilla. El daltonismo del miedo arbitral.

Para fortuna de Martín, el arbitraje mandó al Maza al vestuario a la ducha de agua helada. Y un equipo que no quiere, no sabe, no puede defenderse, como Lobos, abrió un set de tiro, en el que el blanco era su propio portero Villalpando.

Y ahí -"bomba", dirían en Yucatán--, no perdonó Martin. Dicen que un buen yucateco siempre sabe usar la cabeza. Él lo hizo tres veces, desde diferentes posiciones en el área, siempre con la benevolencia de la despistadísima defensa rival.

Pero, de eso no tiene la culpa Henry Martín. Estar ahí, en el sitio preciso, le llaman olfato. Saber dónde se está ubicado, le llaman visión, y se enredó en las consecuencias mediáticas de su primer hat-trick.

Un triplete que posiblemente, con Xolos, habría sido encapsulado en la nada pomposa hemeroteca de las chiripas.

Agradeciendo al Piojo por la oportunidad, a Oribe Peralta por los consejos, y a sus compañeros por generarle las tres asistencias de gol, manda un mensaje público a través de redes sociales ajenas, pero con destinatario definido: Juan Carlos Osorio. Quiere ir al Mundial de Rusia.

Y este fin de semana, con el viento hinchándole la camiseta, Henry Martín tiene además la oportunidad de desplegar la bonhomía, la decencia, de ser un malagradecido. Enfrenta a Tigres de un Ferretti que le tuvo fe para el Tri. Ironía pues: la mejor forma de agradecerle al Tuca, es lastimándole la piel en el marcador.

Tiempos de hadas, sin duda. El visto por el americanismo como un indigente del área, es hoy el mesías de El Nido.

Y si por un año, Miguel Herrera tuvo intranquilo a Henry Martín en la banca de Xolos, hoy Henry Martín tiene a Miguel Herrera tranquilo en la banca del América.

Etiquetas:

México, Fútbol, América

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


LOS ÁNGELES -- Johann Herder, filósofo prusiano, habría explicado así la Jornada 5 del Clausura 2018: "Los dos mayores tiranos del mundo: la casualidad y el tiempo".

1.- América y Monterrey aplastan 5-1 a Lobos y a León, con un denominador común: expulsión al minuto 27 que marca el rumbo del escándalo en cada marcador.

2.- A Pachuca, por ¿casualidad?, lo sentencian en dos jornadas seguidas, horrores arbitrales: un gol en fuera de lugar ante Tigres, y un penalti inexistente ante Morelia.

3.- Los dos campeones de 2017, Chivas y Tigres, victimados 2-0, de visita, ante Puebla y Pumas, con una calamidad en común: una apatía descomunal del Rebaño y de los felinos.

4.- ¿Casualidad? En el púlpito de Cruz Azul. Y entre los discursos de Paco Jémez en sus primeras cinco jornadas en la Liga Mx, y los de Pedro Caixinha en sus primeras cinco jornadas en su regreso a la Liga Mx. Algo así como: "Somos tan buenos, pero todo nos sale tan mal".

Aseguraba alguna vez Salvador Dalí que nunca regresaría a México: "No puedo regresar a un país más surrealista que mis pinturas". Y su liga de futbol no puede ser distinta.

Jornada, además, enriquecida por soberbios goles, como los de Erick Gutiérrez, Avilés Hurtado y el de Jeremy Menéz, entre otros, además de atajadas milagrosas en otros escenarios.

Pero, muchas situaciones por descifrar.

Chivas, de nuevo, ratifica la calamidad suicida que representan Carlos Salcido y Hedgardo Marín. Lentos, desubicados, torpones física y mentalmente, colaboran descaradamente con los goles del Puebla.

Mientras tanto, Oswaldo Alanís, reprobado en el amistoso del Tri ante Bosnia, sigue recluido en la banca por decisiones de la directiva. Jorge Vergara ordena y El Pelado obedece.

Alarmante: Matías Almeyda se contagió de la pachorra y pusilanimidad del grupo. Un caddie con cruda de un golfista miope, habría tenido más efusividad que él.

Y mientras tanto, en Guadalajara, mientras su equipo perdía, el desenfrenado ego de José Luis Higuera se despachaba con selfies en la Serie del Caribe de Beisbol. Está herido, sin duda, de la sopapiza que le dio Jorge Vergara. La vida de Pelagatos no es fácil, diría Ricardo Peláez.

Las golizas estigmatizan. El Chavo Díaz y Rafa Puente tienen un cinco escarlata en la frente. Cierto que la expulsión de Fernando Navarro con León y de Maza Rodríguez con Lobos, fueron la macabra Rosa de los Vientos para ambos entrenadores ante Rayados y América.

Entre la casualidad del marcador, hay diferencias. León parece empeñado en hundirse. Parece un reclamo silencioso de los -otra vez-- confabulados jugadores de que algo apesta.

Recordemos que así echaron a Luis Fernando Tena, a Javier Torrente y ahora al Chavo Díaz, o, como algunos afirman, Landon Donovan y sus 185 mil dólares mensuales son la manzana envenenada.

Con Lobos, el equipo mantiene la devoción. Aún con uno menos, quiso, pudo y exigió a Marchesín. De aplaudirse que Rafa Puente no crea en otra doctrina que la del futbol ofensivo, pero ayer, los describiría Hoaquín Sabina, "me compró una tormenta después de robarme el abrigo".

Entre los abúlicos Tigres, que se pierden a Javier Aquino ante el América, salieron a dar su juego de desperdicio y Pumas les hizo dos, pero pudieron ser varios más.

Y Juergen Damm sigue siendo leal a su forma bobalicona de ser: como con la bengala que le flameó el rostro, igual, flamea por la banda, pero pone el balón a la espalda de la portería. Estrabismo, diría cualquier oftalmólogo.

Y mientras Henry Martin le hace tres caravanas de agradecimiento al Piojo Herrera con el hat trick sobre la jauría desorientada, el aparador se lo lleva el gol de Menéz, con una pulcritud técnica fantástica, gozando de tiempo y espacio, y sin presión alguna.

Sirve además ese gol para que los "frérots (hermanitos)" franceses, Menéz y Gignac, se citen, en la inmediatez del Twitter, para el próximo fin de semana, cuando Tigres abandone la vagancia y la abulia, y sea anfitrión del América. Mon Dieu, la guerre!!

¿Y Pachuca? Dos goles, en dos jornadas seguidas, donde no hay manera de dudar de la estulticia arbitral, porque lo que hay es una descarada y cínica perversidad arbitral.

¿El VAR habría salvado al Pachuca? Imposible, porque quienes manipularán el VAR manipulan ya al arbitraje, teledirigido, contra el Pachuca.

¿Cuál vaso de la histeria y el miedo se llenará primero: el de León, el de Lobos... o el de Chivas?

Tantas casualidades. Voltaire nos tira un acertijo: "La casualidad no es, ni puede ser más que una causa ignorada de un efecto desconocido".

Etiquetas:

México, Fútbol

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


LOS ÁNGELES -- La victoria, como acto y como acta de consolación. En el dialecto burdo del conformismo, ganar se conjuga en aumentativo, aún ante el ilusionismo de rivales como el del miércoles por la noche en San Antonio.

1-0 sobre un arrejuntado de Bosnia bajo la convocatoria de "¿quiénes tienen visa lista para Estados Unidos y dinero para ir de shopping?". Los que levantaron la mano fueron reclutados. Ah, claro, también debían tener por ahí un par de zapatos de futbol... aunque fueran prestados y les quedaran grandes.

Fue obvio: al minuto 70, los atléticos turistas bosnios jalaban aire por la boca. Entrenar e ir de compras dos veces al día agobia y agota para, encima -maldita sea-, salir a perseguir a un montón de mexicanos desesperados por ese guiño mundialista del esquivo y voluble Juan Carlos Osorio. Lo urgente no deja tiempo para lo importante, diría Quino.

Y claro, más vale perder un partido que una selfie en El Álamo, escenario de dos historias negras y distintas de una misma masacre. Pero, a los bosnios estos anfiteatros no los aterrorizan.

¿Y México? Para definir plagio la frase a Raúl Guzmán en la narración del juego: "los experimentos del extraño Doctor Osorio". Si hubiera dicho Frankenstein igual habría encajado.

A cinco meses de que posiblemente México esté ya viajando de regreso del Mundial, el técnico del Tri sigue haciendo ensayos colocando a futbolistas, que incluso no juegan con sus equipos o/y en posiciones que no conocen. El veterinario va a neurología en el nosocomio osorista.

Arrancaba el juego y llamó la atención el tono exclamativo del azorado Néstor de la Torre, casi como si en la banca estuviera un émulo de Jorge Vergara en decisiones disparatadas: "Orbelín Pineda de extremo izquierdo". Sí, soponcio compartido por muchos.

Y después un Elías Hernández que es letal por derecha con el León, lo manoseaba entre la contención o, según el colombiano, "como un interiorizador del juego", hasta que el futbolista se rebeló y se reveló en su puesto natural para galopar en su predio favorito.

Jesús Gallardo parecía crack. Su corredor estaba más vacío que una de las zonas de la tribuna del estadio, y parecía Marcelo, con tiempo para controlar, otear, elegir y tocar. El bosnio más cercano estaba negociando la camiseta con Giovani dos Santos.

Y Jonathan, el becado en el Galaxy de Los Ángeles, disfrutando que al adversario lo encontraba de espaldas, o en zona poblada, robaba más balones que Kroos y Busquets juntos, y tocando corto y seguro fue el equidistante del Tri ante un adversario más preocupado por sacar cuentas si podría sobornar al de migración en el regreso a casa.

Pero, el clímax del "extraño Doctor Osorio (copyright Raúl Guzmán)" fue el uso y abuso de Jonathan González.

Más allá de agradecerle, de nuevo, al 'Turco' Mohamed, por el descubrimiento de este jugador y el cobijo actual a Ponchito González, la afición quería ver a ese al que llaman al Bulldog o el Pitbull entre la afición de Rayados. Quítenle el bozal, pedían los amores peros.

De linaje mundialista, con ceño de líder a sus 18 años, Osorio lo mete cuando le quedaba el último de los cambios y sin ampararlo, alejándolo de su posición favorita, de contención, le ordena un trabajo híbrido de defensa y ataque, cuando ya no había quién atacara por Bosnia.

Jonathan, este miércoles por la noche, ante Bosnia, demostró que con, sin y a pesar de Osorio, debe estar en la Copa del Mundo. Estuvo en dos ocasiones a un segundo de un balón mal entregado al área, que con menor miopía de sus compañeros podía haber encarado al gol.

Es más, si Osorio no piensa usarlo, al menos debe respetar el juramento que tantas veces a hecho. "Si no continúo (con el Tri) quiero dejarle una generación de futbolistas con futuro".

Si en México ha sido tradición que el técnico lleve a consentidos o niñeros (Chiquis García en 2006) a los Mundiales, sería magnífico que Osorio, además de llevar un jugador valioso, le regale a Jonathan el derecho a asombrarse, a bruñirse, a amamantarse de todos las candilejas mundialistas.

¿A qué edad fue Gerardo Torrado a su primer mundial? ¿Y Andrés Guardado? ¿Y Rafa Márquez? Ya bastante daño hizo Ricardo La Volpe negándose a llevar a Giovani o a Carlos Vela en 2006, recién coronados campeones mundiales Sub-17, para llevar a su yerno a que cuidara a los nietos.

¿Alanís? Su mejor oportunidad de viajar a Rusia es un paquete mundialista para turistas, para ello pudo consultar a los bosnios. ¿Henry Martin? En dos remates demostró que los goles de campo son lo suyo.

Como sea, el maldito, ocioso, odioso y desgraciado morbo, se relamió los bigotes con este nuevo y desperdiciado ensayo en "los experimentos del extraño Doctor Osorio".

Etiquetas:

México, Fútbol

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


LOS ÁNGELES -- Cuando Jesús Martínez citó a conferencia de prensa para confrontar el sumario de acusaciones del #TuzoGate, cabían dos opciones. Ah, pero él eligió la tercera. Y eligió mal.

1.- Podía, el dueño del Pachuca, haciendo acopio de documentos, vivencias, testigos y testosterona, lanzarse en una guerra abierta, no contra Televisa, sino contra las dos hijas predilectas de la empresa: la FMF y la selección mexicana. Pudo (puede) desatar un #FMFGate.

2.- Podía, Jesús Martínez aceptar que algunas de las denuncias sobre la edificación y desarrollo del Pachuca son ciertas, ofrecer sanearlas, prometer bendiciones comunitarias, y hasta pretender desconocer la magnitud del impacto de las canonjías y prebendas recibidas, pero retribuirlas a la sociedad. Un "usted disculpe".

Viñeta Rafa Ramos

Pero el patriarca tuzo eligió una tercera opción. La que parecía menos inteligente. Su acto público de emancipación, de liberación, de exculpamiento, terminó en un bochornoso suicido. Todo un Humpty Dumpty.

Decidió reconocer que recibió las bendiciones de los gobiernos de Hidalgo, pero justificándolo con los beneficios que deja a unos cuantos, aunque él habla de más de mil familias, y cuando se le veía acorralado, endosaba a terceros la responsabilidad de dar respuestas y explicaciones.

"Construir y no destruir, y sin traicionar nuestros principios", fue la jaculatoria reiterada del dueño del Pachuca, usándola como un punto de reposo para cavilar y enmendar, con un semblante nervioso.

Seguramente entendió, demasiado tarde, que había sido un error la comparecencia y más aún el tono de la misma.

Imago7Jesús Martínez salió en defensa propia de las acusaciones en su contra a raíz de un reportaje de televisión.

Ojo: un tipo astuto sin duda, Jesús Martínez tiene en sus manos documentos, peritajes, balances contables, auditorias, testimonios, referencias y hasta allegados, que bien podrían haber puesto a temblar a la FMF y a sus intereses supremos: el Tri.

Tan hábil y astuto es, que logró persuadir, a otro personaje, de comprobada inteligencia y agudeza, como González Ornelas, hasta convertirlo y abandonarlo, como el chivato y además chivo expiatorio de las intenciones de Decio de María de renovar a escondidos, de forma mezquina y fraudulenta, los contratos de transmisión del Tri con Televisa.

Jesús Martínez ha intentado dos veces medir fuerzas con un tipo de menos cacumen, como Decio de María, pero con un titiritero con más poder y malicia que él.

1.- El Grupo Pachuca quiso reventar a Juan Carlos Osorio con un edicto de 14 recomendaciones para el técnico de la selección mexicana. Decio, asesorado desde el Salón Oval de Televisa, no confrontó, sólo dijo: "Gracias, tomamos nota. Lo revisaremos y hablaremos con el entrenador". Y el complot de Martínez se hizo trizas.

2.- Después, con los contratos de la selección mexicana, armó una campaña con los otros dueños de clubes hasta que en una Asamblea (Yunta de Dueños, dixit Sven Goran Eriksson) le dijeron que era muy tarde, pero que hay para dentro de cuatro años, tomarían sus recomendaciones en cuenta. ¿Y saus compinches? Judas modernos.

Cuidado: más allá de la beligerancia de Martínez por tomar el control de la selección nacional y mostrar la imbecilidad y la pusilanimidad con la que se maneja la FMF por parte de algunos alcahuetes, lo cierto es que la razón amparaba al patriarca tuzo.

Los argumentos hacia Osorio eran legítimos, y la batalla para acabar con el monopolio voraz de Televisa transmitiendo al Tri, no eran sólo actos legítimos, sino además necesarios y atrevidos.

Pero, Jesús Martínez, y hoy lo sabe más que nunca, ha sido abandonado, como lo mencionábamos cuando comenzó esas revueltas imposibles de consumarse. Obvio: víctima de sus vicios, no puede implorar virtudes.

Los otros propietarios de equipos, los que estaban de acuerdo con el ultimátum a Osorio y con terminar el porfiriato televisivo, al final se acobardaron, recularon y lo entregaron como ofrenda al ridículo. Un mártir cornudo.

Y lo demás, ya lo hemos comentado: el #TuzoGate, plagado de verdades, es una advertencia inequívoca al Grupo Pachuca de quién manda en el futbol.

Y eso también va para quienes creían que la supuesta separación de Emilio Azcárraga Jean le haría perder poder a Decio. Eso sólo lo creyeron algunos bobalicones... o muchos bobalicones.

Al final, tristemente, nadie gana. Con la revelación de tantas situaciones ilícitas, a Jesús Martínez lo despojaron de credibilidad. Lo aislaron como a un paria. Es carne envenenada. Y quien en el futuro se acerque a él, también quedará maldito. Un leproso funcional.

Decía Maquiavelo que "la venganza es un platillo que se sirve caliente, pero se come frío". Televisa lo entendió y preparó el reportaje. Jesús no lo entendió y creyó que bíblicamente "resucitaría al tercer día". Él fue su propio Pilatos.

¿Y los otros dueños de equipo? En México se define con un proverbio: "El que por su gusto es buey, hasta la coyunta lame".

Entonces, ellos, los dueños de equipos, a seguir lamiendo, todos, para que no les llegue a ellos, también, su propio #TuzoGate.

Etiquetas:

México, Pachuca

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


LOS ÁNGELES -- Tres, sí, sólo tres precisiones en torno al detallado e irrefutable #TuzoGate expuesto por Televisa Deportes.

1.- El trabajo periodístico es impecable. Incluye documentos y testimonios. Los defensores pasionales o asalariados del Pachuca no pueden refutar la verdad.

2.- La segunda intención del mismo trabajo periodístico, bajo encargo, puede y debe ser cuestionable. Hay quien urde la investigación por motivos específicos y hay quien ejecuta -supongo--, con una doctrina de imparcialidad.

3.- ¿Es la primera investigación de otras más? ¿Esa acuciosa devoción periodística seguirá después con Xolos, León, Puebla, Veracruz, Cruz Azul, Chivas, patronato de Pumas... y contando? ¿Y... América? ¿Y... las cesiones de Atlante, Necaxa y San Luis por parte de Televisa?

La sociedad o complicidad o alianza entre Jesús Martínez y gobiernos priístas, con las denuncias de donaciones de terrenos de una cotización multimillonaria, hasta las licenciosas licencias en la condonación de impuestos, no es nueva, pero alguien ya le puso rostros, edictos, firmas y testimonios.

Decir que lo sabíamos y que lo exponíamos en diversas plataformas desde hace ocho años, cede ante la irrefutable información en poder de Televisa Deportes, manejada además con el tacto de un comunicador, del que histórica y amistosamente, sólo puedo citar elogios y respeto, como Francisco Javier González.

El segundo punto es también irrefutable. Cuando el Grupo Pachuca salta contra la FMF exigiendo públicamente la licitación de los derechos de transmisión de la selección nacional, y lo lleva ante una "Yunta de Dueños (dixit Sven Goran Eriksson)" para que el resto de las televisoras tengan, al menos, el derecho a aspirar a la subasta de las transmisiones, fuimos claros, vendrían represalias. Y no deportivas necesariamente.

Insisto: la pulcritud del trabajo periodístico no exime al sospechoso ideario de una empresa de una eventual intención colateral. La mejor manera de demostrar que no es una retaliación, sería que el grupo de reportajes de Televisa siguiera con otros clubes. Esos que mencioné antes y otros más. Y que caiga quien caiga.

El reportaje enarbola una gran verdad: presuntamente el Grupo Pachuca ha recibido beneficios que deberían recibir estrictamente los habitantes de uno de los estados más necesitados de abatir sus déficits en educación, vacunas, atención médica, etc.

Viñeta Rafa Ramos

Los lujosos platillos en cada suntuosísima sesión del Salón de la Fama, serían bienvenidas en tortilla y frijol en las mesas de precaria alimentación de los hidalguenses. No sólo de pastes vive el nombre...

El reportaje habla de la posibilidad de que de acuerdo al reglamento de la FMF, Jesús Martínez y/o el Pachuca, podrían ser desafiliados de la Liga MX, por "incurrir en actos delictivos o de dudosa reputación".

Entonces, después debería seguir la FMF con el resto de los clubes mencionados, y otros más, incluyendo claro, al mismo León, propiedad de la familia Martínez, y que está demostrado, recibe algunas bendiciones similares del gobierno de Guanajuato.

¿Y Xolos? ¿Y Cruz Azul? ¿Y Puebla? ¿Y Veracruz? ¿Y la venta del Atlas?

¿Quedaría en el mejor de los casos una Liga MX con seis equipos? ¿O tal vez un par más? ¿O tal vez un par menos?

Imago7La sociedad entre Jesús Martínez y gobiernos priístas no es un tema nuevo.

Aprovechando la inercia de esta investigación, sería fascinante ver la conducción de una similar, por parte de esta audaz voz de denuncia, hacia los promotores y las transferencias de jugadores. Se me ocurre, por ejemplo, la de aquel arquero Sebastián Sajá al América, o la de Oswaldo Sánchez al mismo Nido... o la de Óscar Ruggeri.

Lo cierto es que, insisto, desde el Salón Oval de Televisa, se está lanzando apenas una advertencia. Todos entendemos que Jesús Martínez podrá ser desafiliado, pero el Pachuca no.

Comentaba en Raza Deportiva de ESPNDeportes esta mañana de lunes que este pasaje suena un poco a un escena legendaria de la cinematografía mundial...

¿Recuerda Usted cuando el productor de cine Jack Woltz se niega a darle un papel al ahijado (Johnny Fontane) de Don Corleone y le enfatiza al brazo derecho de El Padrino, Tom Hagen: "dile que ese cerdo de Johnny Fontane nunca trabajará conmigo y que yo no me bajo los pantalones por muchos italianos que vengan"?

Al día siguiente, Woltz despierta y sobre su cama aparecen cabeza y pescuezo de su pura sangre favorito: Khartoum. Fontane tiene el papel.

Bien, Jesús Martínez y el Grupo Pachuca encontraron la cabeza de su Khartoum sobre el tálamo de su historia oculta...

Etiquetas:

México, Pachuca

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


LOS ÁNGELES -- Más allá del pelotón de carne de cañón citado ante Bosnia en San Antonio, del cual no más de seis o siete en verdad pueden ir al Mundial de Rusia, se roba la ceremonia chilaquilera un mea culpa de Juan Carlos Osorio.

"Una de las áreas que debo mejorar es el liderazgo", reconoció el técnico colombiano en la tertulia premundialista.

Podría agregarse la falta de autocrítica y la falta de coherencia en sus ideas. Cito ejemplos, un par de ellos bastan...

1.- "Tengo jugadores de primer nivel para hacer un papel histórico en el Mundial", dijo. "Con estos jugadores, el entrenador debe hacer milagros", se culipandeó en Futbol Picante de ESPN.

2.- "El futbol mexicano es respetado en todo el mundo, no sólo su Liga sino su selección. Por eso muchos países en Europa quieren jugar con nosotros", declaró. "El futbol mexicano está sobrevalorado", reculó de nuevo en Futbol Picante de ESPN.

Pero, la enciclopedia de contradicciones necesitaría de varios blogs y mucha paciencia de los tres o cuatro pelagatos que se asoman a esta tribuna.

Le falta liderazgo, confiesa Osorio. Sin duda. No ha sido capaz de encontrar el lenguaje ni la actitud para conmover a sus seleccionados nacionales.

Cito una reflexión histórica, siempre vigente, nunca obsoleta, de Manuel Lapuente: "Con el jugador mexicano hay que hablar cada día, todo el día, todos los días, para que comprenda el gran privilegio y la gran responsabilidad de ser seleccionado mexicano".

No es culpa de Osorio. Él asume que el futbolista mexicano comprende el magnífico entorno que se le ofrece al jugar un Mundial. Pero se equivoca.

Pasó lo mismo con Sven Goran Eriksson. Daba indicaciones puntuales, pero él creía que como los jugadores británicos en particular, o los europeos en general, se sublevarían ante la condecoración de ser seleccionados nacionales. Y se equivocó. Y fracasó.

Insisto, no es culpa de Osorio si no puede hurgar bajo la piel del jugador mexicano, para encontrar esas fibras sensibles que le sacudan la testosterona, las gónadas, y que ponga espíritu absoluto al servicio del equipo.

Y por eso he insistido: el 7-0 no es culpa total de Juan Carlos Osorio, hay una responsabilidad mayoritaria del jugador.

Y por eso, también he subrayado: la victoria de México en Columbus ante Estados Unidos, el peor EEUU de los últimos 30 años, es más mérito de la devoción y pasión de los jugadores que de las indicaciones de Osorio.

Seamos justos: ni el peor holocausto del Tri es pecado capital de Osorio, ni la épica en Columbus es su condecoración absoluta.

Liderazgo. Y tiene razón. Por eso le trajeron a Imanol Ibarrondo, el fecundo hortelano de las bellotas, quien asegura que dentro de cada una, hay un poderoso roble.

Ibarrondo fracasó con los jugadores. Vamos, sus mejores analogías y arengas, tuvieron menos impacto que las que alguna vez usó Hugo Sánchez en su sesión narcisista de motivarlos con videos suyos durante su gloriosa etapa como Pichichi en el Real Madrid.

Liderazgo. Osorio no puede. Ibarrondo fracasa. Y llaman a Gerardo Torrado. Un jugador de tuétano explosivo. Un hombre que desafío y venció el sistema y al Pacto de Caballeros. Y que incluso fue uno de los líderes (Perea, Chaco y Corona) en aquel Cruz Azul subcampeón, sí... subcampeón.

Liderazgo. Aquí sustento mí tesis: al Mundial, Osorio debe llevar a Rafa Márquez y a 22 más.

El aparentemente sempiterno capitán del Tri es el mejor socio en el vestuario. Vamos, tiene una ascendencia sobre el grupo muy superior a cualquier otro en la historia de la selección mexicana, incluso muy superior a la de Hugo Sánchez en el México de 1986, cuando el Pentapichichi era visto con recelo por casi todos.

Rafa Márquez ha empezado a colaborar con Osorio y tal vez sin que éste lo sepa. El defensa del Atlas está convencido que más allá de la pretensión táctica de Osorio, lo más relevante es la devoción absoluta en la cancha.

Ojo: Márquez ni remotamente pretende sabotear la jefatura del colombiano. Por el contrario, pretende respaldarlo para que se consume ese liderazgo que él no tiene, que Ibarrondo no pudo conseguir, y que dudo, en lo personal, que Torrado pueda imponer.

Saltarán los atarantados que vendrán a sacar los cadáveres de Márquez. Cierto se equivocó en el Mundial 2002, y su cabeza se desubica cuando encara a EEUU.

Habrá, los más torpes, que insistirán en seguir considerándolo totalmente culpable de ese conflicto con la Tesorería de Estados Unidos.

Lo cierto es que Rafa Márquez es el futbolista mexicano más ganador de títulos en Europa, y por encima de su lamentable pasaje por la MLS, regresó a ser Bicampeón con el León y a ser el punto de apoyo para la selección de Miguel Herrera.

Es encomiable la confesión de Osorio: debe preocuparse por el liderazgo, pero, para su fortuna, podría entender que apoyándose en Rafa Márquez, tendría más tiempo para elucubrar sobre las rotaciones y los aberrantes cambios de posición de sus jugadores.

Etiquetas:

México, Rafael Márquez

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


AL INICIO